
Había un vez un jochi que se comía la yuca en el chaco de don Pablito. Un día para sorprenderlo se subió encima de un tronco, y rápidamente aparece el jochi intentando arrancar la yuca, en ese momento don Pablito inmediatamente apuntó con su escopeta y lo mató al jochi.
Desde entonce jamás se perdía la yuca de don Pablito.